
Única Estación de servicio después de bolivia

remolcado por falta de combustible...
Las estadísticas se las debo, veré si las encuentro y las pongo.
Como sea partí de villa montes hacia Ibibobo por caminos de ripio, esta vez plano y recto que es una mejora. Pasé un control del ejército en el que tuve que esperar que terminaran de cantar el himno y hacer la salida de bolivia. En la entrada a Paraguay descubro con horror que mi patente quedó en algún lado junto con mi campera de lluvia y dos tornillos que sujetaban el farol de la moto que quedó suelto. Me dijeron que si tenía el título la patente no era problema. A la salida de la aduana me para un tipo con pistolera, rifle, y tiras de balas, por suerte era policía antinarcóticos, el único que se animó a revisar mi equipaje de los que me había parado hasta entonces, me asustó un poco porque parecía más un asaltante que policía pero llevaba identificación y estaba al lado del puesto de la aduana. A pesar de ir a velocidades moderadas el combustible no alcanzó y tuve que acudir a mi bidón. Llegué a la ruta principal y la única estación estaba alejada 2 cuadras en el medio de un charco porque había llovido (ver foto). Ahí no había nadie, pero logré ubicar la casa de la dueña que tras pasar 10 litros de un bidón gigante a uno pequeño y de ahí a mi tanque me dijo que con eso llegaba a Mariscal Estigarribia (unos 120km). La aduana paraguaya fue más sencilla, me dijeron que era del mercosur y no necesitaba nada. El policía coimero que me paró un poco después no creía lo mismo, trató de inventarme lo que sea para multarme, me negué a reconocer nada, principalmente porque el combustible era TAN MALO que la moto no podía superar los 100km/h sin fallar. Me dijo que me iba a retener seis horas al ver que yo no aflojaba un mango. Le dije que bueno y me quedé ahí, al ver que no me iba a sacar nada (le ofrecí medio paquete de pringles que no aceptó por suerte!) y me dejó ir. El calor era tanto que me mojaba la cabeza y remera, y luego me ponía mi campera arriba, tardaba una hora en secarme tras lo cual me volvía a mojar. Una abeja logró encontrar la única abertura que ofrecía mi campera (tras la mochila) y me picó en una costilla, logré sacarla rápido y no se me inflamó.
No repuse el combustible en el bidón, cosa que fue un error grave porque me volví a quedar sin combustible a 40km de Asunción. Ahí paré una camioneta que no quería ir a buscar nafta pero se ofreció remolcarme. Por suerte ya tuve un poco de experiencia siendo remolcado, el secreto es tener la cuerda siempre tirante, o sea frenar antes que el auto de adelante y pedirle que acelere de a poco. A los 10km pude cargar nafta. Hice 30 km de más por culpa de la pésima señalización de las rotondas en paraguay. Logré ubicar a Mercedes, una prima de Clara que es la mujer de Aníbal que es el hermano de Nilce que supo ser mi novia (pero después se olvidó). Ahí me atendieron muy bien, pude charlar un rato con Óscar (el hijo) y dormí en una cama que sacaron a un garage al aire libre con un ventilador, la verdad que con el calor que hacía estuvo muy bien.




